Mi Experiencia como Profesora de la Misión Sucre


Mi Experiencia como Profesora de la Misión Sucre

Por Shelley Pastrana

Intentaré explicar mis motivos para apoyar todo cuanto se ha dicho del proceso y de la Misión Sucre como tal, y no hallo mejor manera que exponer mi persona.

Durante algún tiempo como estudiante me vi obligada en muchos casos trabajar de diferentes maneras (todas nobles) para poder pagar mis

estudios, lamentablemente no pude entrar a LUZ (la Universidad del Zulia) por problemas de índole personal. Me tocó estudiar en una universidad bastante cara, mis padres no tenían los recursos y logré graduarme con mucho sacrificio en 7 años, pues inscribía pocas materias por los costos.

Cuanto me hubiere gustado contar en aquel tiempo con un sistema de estudio gratuito, con unos profesores que en vez de velar por su paga de horas, velaran por nuestro bienestar y por transmitir ideas y conocimientos certeros, por no limitarnos en aprender.

Fueron muchas veces que escuche frases en las aulas donde decían que “el compartir información era simplemente dar armas a tus futuros colegas para que te quitasen el trabajo”, o “el compartir información era un arma de doble filo”.

Si alguien me preguntase que docente de las aulas de esa universidad dio más de sí mismo y enseñó con el sumo placer de enseñar y no alimentar su ego o su bolsillo, sin duda sólo encontraría uno si acaso.

Aprendí como muchos de mis compañeros practicando, observando, estando largas horas en los laboratorios de computación, mediante libros, preguntando a todos y cada uno.

Debo agradecer en gran parte a esos muchachos que también como nosotros eran estudiantes del laboratorio pero en calidad de preparadores, no tanto por su disponibilidad a responder inquietudes sino por dejar sus cuentas abiertas y dejar que personas como yo  vulneraran los computadores y entraran a sus códigos y programas, todo por simple curiosidad y aprender más de todo esto.

Muchos de nosotros en aquel entonces no presentábamos exámenes porque no habíamos pagado la mensualidad y con ello nuestro índice académico bajaba, ya que no había una segunda oportunidad, nos decían “sino pagaste a tiempo entonces no tienes derecho a  presentar”, en pocas palabras te negaban el derecho a estudiar, eso es una triste realidad.

Luego de graduada afortunadamente conocí amigos que si compartían sus conocimientos, algunos tildados de hackers, fueron amables y sobre todo seguían la filosofía del conocimiento libre. Esta ha sido una de mis mejores experiencias, me encanta compartir  información, me encanta ayudar, pues en un tiempo hubiese querido conseguir a alguien que me tendiera una mano.

Hasta hace poco no sabía si enseñar fuera mi vocación, pero desde el momento exacto que empecé a hacerlo me enamoré de esta noble profesión. No hay nada más gratificante que enseñar a alguien lo que sabes, porque a fin de cuentas de te que sirve tanto
conocimiento sino logras compartirlo. Es como una mujer cuando no puede tener una descendencia y para aquellos que saben mi historia, sé que entienden lo que intento explicar.

En diversos lugares enseñé (todos privados en un principio), esa pasión y ganas de aprender y sobre todo, de cambiar las cosas, sólo lo he podido percibir dentro de la Misión Sucre. Encontré un mundo que no conocía, gente maravillosa y con la fuerza y la voluntad  de hacer una Venezuela mejor, donde predomine el derecho y la libertad para todos por igual, donde el monopolio no se de y la educación y la salud es gratuita.

He tenido la oportunidad de saber la realidad del proceso de cambio en nuestro país y aquellos que no lo conocen los invito  a echar una mirada.

Soy docente y sólo he visto un pequeño pago de eso, no obstante lo que me mantiene enseñando es la enorme satisfacción de saber que estoy poniendo mi granito de arena en la formación de hombres y mujeres para un futuro mejor, donde muchos de ellos multiplicaran ese conocimiento y sobre todo fomentaran el avance de Venezuela.

Prefiero mil veces ser parte de algo para un futuro mejor, ver a mis niños (como les llamo a mis triunfadores) graduados y cada día de mi vida prestarla al servicio de ellos, eso es preferible a ver mi cuenta bancaria con muchos ceros a la derecha, ya que a fin de cuentas lo que me llevare del mundo el día que deje de existir es la satisfacción de haber hecho lo correcto, de haber logrado que Venezuela, nuestra patria, sea mejor y sobre todo lograr ser parte de este hermoso proceso.

Considero que los sacrificios son necesarios, para que todo esto tenga el fin que deseamos debemos cambiar nuestra mentalidad y no conformarnos con paradigmas establecidos, pues en el cambio está la solución.

Para que logremos algo distinto hay que atrevernos a cambiar, pues sólo así obtendremos otro resultado y los tiempos han cambiado, el mundo ha evolucionado y como tal debemos sumarnos a ese ritmo, pues la tradicionalidad y el mantenernos con la mentalidad de hace  siglos sólo seremos obsoletos.

Dentro de la educación me atrevo a citar “El proceso educativo se ha visto afectado por lo tradicional, lo memorístico y lo rutinario en lo intelectual, posiblemente porque en los estudiantes no se fomenta una educación activa y participativa, sino repetitiva, es decir se incentiva a que el alumno obtenga un conocimiento a ciegas, lo cual va en detrimento del proceso que debiese ser cien por cien cambiante, para lograr un alto nivel académico”. La educación tradicionalista ha sido y es, represiva y coercitiva en la parte moral, memorística en lo intelectual, discriminatoria y elitista en el plano social, conformista en lo cívico; produciendo un estudiante pacifista en lo intelectual, no creativo y sin iniciativa.

Entonces los que deseamos ser parte de esto, aquellos docentes y los que aun no lo son, no seamos “tradicionales”, debemos cambiar nuestra manera de pensar, ya que queremos a estudiantes que sean creativos, que de manera sólida sean capaces de debatir,  argumentar racional y democráticamente determinados temas y sobre todo tengan como sendero la soberanía del país.

Ing. Shelley Pastrana
shelleypas@gmail.com
Docente PNFSI Enlace/ Sistemas
Aldea “JM Siso Martinez”
San Francisco – Edo. Zulia

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10 pensamientos en “Mi Experiencia como Profesora de la Misión Sucre

  1. Dios te bendiga Shelley
    Eres una gran humanista.
    Hasta leer tu artículo no sabia si era cierto que había personas de tu calidad.
    Me quito el sombrero y espero que en tus luchas consigas una gran colaboración de los entes gubernamentales y de tus alumnos.
    Dios quiera que muchos profesores sigan tu ejemplo… Amén.

    Galdonis Ocanto
    gocanto_344@yahoo.com

  2. Hola, ojala y por lo menos el 5% de la población de este país tuviera, esa convicción de lucha y colaboración. Si así fuese en verdad estuviéramos en un nación socialista, pero lamentablemente el presidente no tiene ayuda de sus colaboradores más cercanos……………

    Y porcierto aparte de inteligente usted es muy bella, colega…..

  3. Muy bueno tu articulo teacher, felicitaciones, plasmas en el; el sentir de tu corazon, lo cual dice mucho de ti, de tu ser interior, de tus nobles sentimientos, de tu capacidad de amar y ser solidaria, de tus luchas y de tus esfuerzos y logros, eres un ser extraordinario, te unes a nuestras luchas y a nuestra revolucion, mas aun… eres capaz de crear tu propia revolucion para alcanzar las metas trazadas……estoy orgullosa de ser una de tus alumnas….TQM.

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